Historia al Azar
He tenido muchos blogs de diferente índole. Pero este es diferente, será mi recordatorio. Todo lo que me interesa de la Historia ya sea de Chile o el mundo, para mi frágil memoria y dedicado a mi mamá, para que deje de ver vídeos en Youtube y vuelva a ser la Profesora que me inspiro a leer hasta en el baño (Jajajajajaja). Rebequita "Negrita", te adoro con el alma, esto es para ti...
lunes, 6 de enero de 2014
sábado, 21 de diciembre de 2013
El incendio de la iglesia de la Compañía de Jesús (1863)
El 8 de diciembre de 1863 en Santiago, la iglesia de la Compañía de Jesús fue consumida por el fuego con cerca de 2.000 fieles en su interior. La tragedia conmovió a la ciudadanía, instaurándose en la memoria colectiva de la ciudad.
La iglesia de la Compañía de Jesús era una de las más concurridas por la población santiaguina del siglo XIX y un lugar estratégico de la sociabilidad capitalina. Los altos prelados elevaban sus prédicas desde un púlpito allí ubicado; la torre marcaba el tiempo de la ciudad con uno de los pocos relojes que existían en ese entonces; pobres y ricos acudían a orar y clamar a Dios; y los más devotos la ocupaban como centro de distintas asociaciones piadosas.
A pesar de ser un lugar sagrado, esta iglesia no se libró de los infortunios provocados por la naturaleza. Diversos terremotos que afectaron a la ciudad de Santiago (1647 y 1730) echaron abajo o dañaron su infraestructura; además, un incendio ocurrido en 1841 dejó al templo parcialmente en ruinas. Sin embargo, el edificio fue reconstruido una y otra vez en la misma ubicación, la esquina de las calles Compañía y Bandera. Esta costumbre fue interrumpida tras el voraz incendio acaecido a finales de 1863, cuyas noticias fueron comentadas incluso en Europa.
El martes 8 de diciembre de ese año, a las siete menos cuarto de la tarde, más de dos mil personas esperaban dentro del templo para la conmemoración de la fiesta de la Concepción Inmaculada de María Santísima y del aniversario de las Hijas de María, cuando las llamas surgidas por motivos aún desconocidos se expandieron rápidamente por los adornos y la iluminación del templo, todos de material inflamable, mientras cundía el pánico entre los fieles, en su mayoría mujeres. Mantas de crinolina que se prendían o enganchaban con facilidad en el mobiliario sagrado y largos vestidos que entorpecían el andar y generaban caídas, terminaron por hacer que la multitud se atochara y las pocas salidas de la Iglesia fueran rápidamente bloqueadas. Una de cada 27 mujeres capitalinas murió allí: "Cuerpo sobre cuerpo, se formaba una muralla compacta i numerosa. Había mujeres que resistían el peso de diez o doce, otras tendidas encima, a lo largo, a lo atravesado, en todas direcciones. Era materialmente imposible desprender una persona de esa masa compacta y horripilante. Los más desgarradores lamentos se oían del interior de la iglesia" (El Ferrocarril, diciembre 9, 1863).
Mientras las campanas tañían para pedían ayuda, la ciudad se congregaba en torno al templo en llamas. Los espectadores nada podían hacer. Cualquier intento por abrir las puertas era infructuoso ya que éstas sólo se abrían hacia dentro y la presión de los cuerpos no permitía socorrer a las víctimas: "En los umbrales mismos han perecido centenares de personas, quemadas a la vista de un pueblo inmenso a que dirigían sus brazos en ademán suplicante i que en esos momentos era impotente para salvarlas" (El Ferrocarril, diciembre 10, 1863).
Tras la extinción del fuego, miles de cuerpos calcinados quedaron al descubierto. Frente a la imposibilidad de identificarlos y al riesgo sanitario que implicaba, se decidió darles sepultura en una fosa común del Cementerio General. El amanecer gris del 9 de diciembre estuvo acompañado del viaje al cementerio de 146 carretones llenos de cadáveres rociados de cal que abarrotaron la fosa cavada por más de 200 hombres. Cuatro días demoró el entierro. Pasados ocho días de la catástrofe, se pronunciaron las exequias en la Iglesia Metropolitana. Días más tarde las autoridades decidieron trasladar el templo de su lugar original, dejando en la tradicional esquina un monumento en honor a las mártires.
Este trágico evento conmovió a la ciudadanía y a las autoridades e hizo tomar medidas para prevenir este tipo de desdichas, como la obligatoriedad de las bisagras dobles en las puertas de todas las iglesias del país. Nadie estaba preparado para socorrer a las víctimas, no existía una organización dotada de las herramientas y la preparación necesaria. Frente a tal ausencia, surgió el primer cuerpo de bomberos de Santiago, siguiendo el ejemplo de los ya formados en Valparaíso, Ancud y Valdivia, siendo el porteño elprimer cuerpo de bomberos de Chile.
CRONOLOGÍA:
1593
Tras su llegada a nuestro país, la Compañía de Jesús levanta su primera capilla emplazada en Santiago.
1647
13 de mayo. Un terremoto destruye la iglesia de la Compañía.
1730
8 de julio. Un terremoto que azota a la capital, daña la estructura de la iglesia de la Compañía, iniciándose nuevamente su reparación.
1760
En la torre de la iglesia de la Compañía se coloca el primer reloj público de Santiago, cuyas campanadas de celebración del año nuevo provocan pavor entre la población.
1767
La Compañía de Jesús es expulsada de Chile. La iglesia cae en un estado de abandono que finaliza a principios del siglo XIX con la capellanía de Manuel Vicuña, futuro Arzobispo de Santiago.
1841
Un voraz incendio azota al templo de la Compañía. Sin bien no hay víctimas, la infraestructura, el inmobiliario y los objetos de culto son dañados.
1850
15 diciembre. Gran incendio de Valparaíso. El fuego consume 37 inmuebles.
1851
30 junio. Surge oficialmente en Valparaíso el primer Cuerpo de Bomberos de Chile
1856
Marzo. Se organiza el Cuerpo de Bomberos de Valdivia, el que recibe personalidad jurídica en 1875.
1856
12 de febrero. Se funda en Ancud el segundo Cuerpo de Bomberos de Chile.
1863
20 de diciembre. Se funda el Cuerpo de Bomberos de Santiago.
1863
8 de diciembre. Gran incendio en la iglesia de la Compañía. El suceso enluta a todo el país al cobrar más de 2000 víctimas, mayoritariamente mujeres.
1864
7 de junio. El Cuerpo de Bomberos de Santiago se enfrenta a su primer incendio de magnitud en el convento de las Agustinas, ubicado en la calle Ahumada.
1869
24 de febrero. Mueren en Valparaíso los primeros mártires del Cuerpo de Bomberos de esa ciudad. Alejandro Blackwood, Eduardo Rodríguez y Guillermo Lawrence. Al año entrante los acompañará el primer santiaguino, Germán Tenderini.
1869
31 de mayo. Arde el portal de Sierra Bella al lado sur de la Plaza de Armas de Santiago. Se controla el incendio tras 12 horas de combate a las llamas.
1904
Se instala el sistema de insignias rompe filas, fichas de metal con el número respectivo de la compañía.
1906
Se implementa la primera escafandra anti humo.
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